
Pues sí, repetimos país esta vez. Si hace unos días hablábamos del Evangelion de Behemoth, ahora toca Indukti a raíz de la publicación de su segundo álbum, titulado IDMEN y que se postula como firme candidato a desafiar la calidad de esa maravilla que lleva por nombre Anno Domini High Definition, obra de sus también compatriotas Riverside.
Menciono a Riverside no sólo por haber sacado el que en mi opinión es, hasta el momento, el disco del año, sino por que la carrera de Indukti ha estado en sus inicios fuertemente ligada a la de aquellos. Fue el cantante de Riverside, Mariusz Duda, quien puso voz al, por otra parte, mayoritariamente instrumental debut de Indukti, hace ya un lustro. Y la conexión no termina aquí, pues el induktor –como así les gusta hacerse llamar a los miembros de este grupo- Wawrzyniec Dramowicz se encargó de la batería en la nueva aventura musical del propio Mariusz, Lunatic Soul.

Indukti 2009: Piotr Kocimski (guitarra), Ewa Jablonska (violín), Maciej Jaskiewicz (guitarra), Andrzej Kaczynski (bajo), Wawrzyniec Dramowicz (batería)
A pesar de este lío de conexiones comunes y nombres rarunos polacos, Indukti y Riverside están en diferentes esferas musicales, independientemente de que ambos puedan incluirse sin problemas en el saco del rock/metal progresivo en su más amplia expresión. La propuesta de Indukti está más cerca de los sonidos alternativos, experimentales y a veces estridentes de Tool, King Crimson, Anekdoten y Meshuggah que de los ambientes cálidos y emotivos de sus compatriotas, aunque, por qué no decirlo, algo de esto también se les ha pegado.
Si hay algo que pueda definirse como característico en Indukti es la tensión musical: el entramado que crean la batería, bajo, guitarras y violín, en el cual todos gozan de idéntico protagonismo y raramente se destacan unos sobre otros, creando un efecto hipnótico. Particularmente el uso del violín es una de los aspectos que más me atrajo de esta banda en su día, por lo atípico del mismo. Lejos de limitarse a crear melodías sobre la sólida base rítmica, se integra totalmente entre los riffs sincopados de Piotr Kocimski y Maciej Jaskiewicz como si de un inexistente teclado se tratase.

Ewa Jablonska
Curiosa es también la tendencia del grupo a utilizar instrumentos poco comunes en este género. Si en su primer álbum aparecían un arpa y un didgeridoo, en éste nos encontramos con el dulcimer y la trompeta. El dulcimer es un antiquísimo instrumento de cuerda percutida que produce un sonido seco y metálico, sonido que personalmente me ha gustado lo suyo y que, lejos de quedarse en mera anécdota, tiene un notable protagonismo en varios momentos del disco, siendo el tema Tusan Homichi Tuvota el ejemplo más claro.

Marta Maslanka tocando el dulcimer en un concierto de Indukti
La trompeta, cortesía del músico invitado Robert Majewski, la encontramos en uno de las canciones estrella del disco y broche de oro al mismo: Ninth Wave. Coincidencia o no, el tema se desarrolla inicialmente en una atmósfera sosegada y bella que parece sacada del mencionado álbum de Lunatic Soul, donde las acústicas sirven de base al soleo de la trompeta. Llegados al minuto 3 la atmósfera cambia y se torna en el sonido tenso y oscuro característico de Indukti, para volver más tarde al ambiente relajado del inicio, pero esta vez con el violín entrando en escena, jugando con el estéreo con la trompeta por el otro canal. Finalmente, tras otro pasaje más caótico, entra una melodía de violín que se va desvaneciendo para terminar con el sonido de las olas del mar… Simplemente precioso, un tema genial que creo que bien merece un párrafo para él solo.

Maciej Jaskiewicz
Desde luego, no puede decirse que Indukti hayan sacado un producto típico. Las voces también tienen lo suyo y los tres temas cantados son bastante inusuales, especialmente Tusan Homichi Tuvota (si es que ya el mismo título se las trae…). El responsable es Nils Frykdahl de Sleepytime Gorilla Museum, que quizá no sorprenda tanto a quienes ya conozcan su propia banda, pero a mí, que no es el caso (aunque voy a solucionar esto ya mismo), me ha dejado con el culo torcío. En ...And Who’s the God Now?! el vocalista invitado es Maciej Taff, miembro de los también polacos Rootwater, mientras que en Nemesis Voices aparece Michael Luginbuehl de los suizos Prisma, grupo nacido claramente a la sombra de Tool. Éste hace una interpretación más “normal” y recuerda en mayor medida a la colaboración de Mariusz Duda en el anterior disco.

Indukti en el NEARfest 2007
Pese a lo llamativo de estos temas cantados, creo que la fuerza de Indukti reside en su capacidad instrumental, como puede comprobarse en el EP Mutum, que contiene las versiones sin voz de esas canciones, versiones que prefiero a las del álbum en sí. O quizá lo que ocurre es que se echa en falta la magia que aportó Mariusz Duda en S.U.S.A.R., cuyas interpretaciones en ese disco están a la altura de los Riverside más inspirados.

No sé porqué, pero me encantan las fotos en directo de esta gente xD
Me resulta difícil juzgar si Indukti han conseguido superar su debut con este IDMEN. Aquél me impactó como pocos discos lo han hecho, mientras que en éste el factor sorpresa ha desaparecido en cierta medida, aunque se compensa con la mayor dosis de experimentalidad, manteniéndose la calidad de los temas a un nivel similar. Diría que no se trata de un caso ni de superar las expectativas ni de no llegar a ellas, “simplemente” igualarlas, y pongo simplemente entre comillas porque las tenía por las nubes. Eso sí, confiemos en no tener que esperar otros cinco años para un tercer álbum.
Bueno, después de lo que dices creo que va a ser necesario ponerse con este grupo cuanto antes. A ver si para hoy a la noche puedo haberlos escuchado por primera vez, sería buena cosa
@ballener0: a tí, y a todos los “dubitativos” (perdón xD) os recomendaría quizá empezar por su debut “S.U.S.A.R.”, que son las siglas de “suspected unexpected serious adverse reaction”. Pero no por eso, sino por lo de Mariusz xD
A ver si lo escucho, aunque el debut no me dijo mucho, quizás pq lo escuché cuando no estaba por el estilo, pero con lo que me ha gustado el nuevo de Riverside, como mínimo debería escucharlo no? xD
Escuchado el S.U.S.A.R., me ha gustado bastante y me ha recordado mucho a Riverside, no solo porque compartan cantante.
@Joaquín: los temas en los que canta Mariusz sí pueden recordar a Riverside y no sólo por la voz, sobre todo “Cold Inside… I”, pero el resto del disco no se me parece NADA xD
@Marru: pues tú mismo xD aunque te lo recomendaría más porque te gustan Tool y Meshuggah que por Riverside, sobre todo éste segundo disco.
Sin duda, uno de los discazos del 2009. Es una maravilla que te hipnotiza por completo, de principio a fin.
La introducción del dulcimer me parece muy acertada, especialmente en Tusan Homichi, que resulta deliciosa.